Actualidad educativa

Estimulación de la madurez mediante la actividad

La madurez psicológica se alcanza por etapas y la primera de ellas, según Maslow, es la satisfacción de las necesidades básicas: alimentarse, alojarse, transportarse, vestirse, disfrutar del ocio. La segunda etapa de la madurez es la seguridad de poder aprender a hacer las cosas por cuenta propia: construir, arreglar, adaptar.  

En la tercera etapa de la madurez se encuentra la necesidad de relacionarse interpersonales con otros, afectiva, sentimental y socialmente. En la cuarta etapa de la maduración se encuentra la necesidad de valorizarse y gozar de autoestima y prestigio. El programa de tercer tiempo pedagógico de los Colegios Caré estimula la maduración mediante la participación en una serie de importantes actividades que pertenecen al Currículo Interno.

Carpintería Caré

Carpintería

La carpintería es otra clase técnica donde se enseña el manejo preciso y adecuado de instrumentos y herramientas para construir variedad de objetos con una intención precisa: aserrar, limar, lijar, ajustar, atornillar, encolar, clavar las cuales son acciones de riesgo que se aprenden a ejecutar cuidadosamente para minimizar el peligro de cortarse, magullarse los dedos o prensarse las manos. Esta clase, esencial para la vida práctica, desarrolla la seguridad en la capacidad de hacer las cosas por sí mismo.


Horticultura

Horticultura

La horticultura es toda una escuela de virtudes humanas donde, además de aprender a cultivar plantas, los alumnos cultivan la fe, la esperanza y la paciencia. La horticultura es también una buena escuela de responsabilidad y, si se quiere vender su producción, una pequeña escuela de negocios. Esta clase eminentemente científica combina la satisfacción de necesidades básicas como necesidad de seguridad en la capacidad de efectuar aprendizajes complejos.


Alfarería Caré

Alfarería

La alfarería desarrolla la intencionalidad y la capacidad creativa del alumno. Esta clase manual y artística desarrolla el gusto por la belleza y al mismo tiempo que la capacidad de alcanzar un elevado grado de autoestima y satisfacción. La alfarería puede inducir a los alumnos para que se aficionen a la expresión plástica profesional y a las artes visuales.


actedu02B

Canto Coral y práctica instrumental

El canto es una de las actividades grupales e individuales más antiguas de la humanidad. Aunque la expresión musical haya desaparecido del Currículum Nacional Base, en tanto como asignatura, los Colegios Caré mantendrán en su currículo interno esta actividad fuertemente enraizada en las prácticas culturales de los pueblos. La práctica del canto y la práctica instrumental en nuestros colegios consolidan la maduración emocional y social de los alumnos.



Cocina

Clase eminentemente técnica, la cocina es el laboratorio de la vida corriente donde los alumnos aprenden a pesar, pelar, cortar, picar, mezclar (y a cortarse, quemarse, cuidarse), y utilizan los aparatos y utensilios de la cocina familiar siguiendo instrucciones y recetas adaptadas a su edad y capacidad de realización. Esta clase, que nos parece esencial para la vida práctica, contribuye ampliamente a la maduración de los alumnos.




Danza

Nada como el baile de salón satisface la necesidad de relacionarse social y afectivamente que experimentan los niños y jóvenes. Aprender una sucesión de movimientos coordinados adaptados a un tipo concreto de música, es una práctica muy antigua que el hombre ha utilizado para expresar y comunicar la alegría de vivir: ronda, vals, rumba, cha-cha-cha, bolero, salsa, samba, tango y muchos otros bailes son algunas de estas expresiones que los alumnos aprenden a dominar con soltura y naturalidad. La clase de baile puede conducir a los alumnos que se aficionen a afiliarse a la International Dance Sport Federation (IDSF) y participar en competencias internacionales.

Viaje cultural Caré

Carpintería


La carpintería es otra clase técnica donde se enseña el manejo preciso y adecuado de instrumentos y herramientas para construir variedad de objetos con una intención precisa: aserrar, limar, lijar, ajustar, atornillar, encolar, clavar las cuales son acciones de riesgo que se aprenden a ejecutar cuidadosamente para minimizar el peligro de cortarse, magullarse los dedos o prensarse las manos. Esta clase, esencial para la vida práctica, desarrolla la seguridad en la capacidad de hacer las cosas por sí mismo.

Horticultura

Horticultura


La horticultura es toda una escuela de virtudes humanas donde, además de aprender a cultivar plantas, los alumnos cultivan la fe, la esperanza y la paciencia. La horticultura es también una buena escuela de responsabilidad y, si se quiere vender su producción, una pequeña escuela de negocios. Esta clase eminentemente científica combina la satisfacción de necesidades básicas como necesidad de seguridad en la capacidad de efectuar aprendizajes complejos.

Alfarería Caré

Alfarería


La alfarería desarrolla la intencionalidad y la capacidad creativa del alumno. Esta clase manual y artística desarrolla el gusto por la belleza y al mismo tiempo que la capacidad de alcanzar un elevado grado de autoestima y satisfacción. La alfarería puede inducir a los alumnos para que se aficionen a la expresión plástica profesional y a las artes visuales.


Canto Coral y práctica instrumental


El canto es una de las actividades grupales e individuales más antiguas de la humanidad. Aunque la expresión musical haya desaparecido del Currículum Nacional Base, en tanto como asignatura, los Colegios Caré mantendrán en su currículo interno esta actividad fuertemente enraizada en las prácticas culturales de los pueblos. La práctica del canto y la práctica instrumental en nuestros colegios consolidan la maduración emocional y social de los alumnos.



Cocina

Clase eminentemente técnica, la cocina es el laboratorio de la vida corriente donde los alumnos aprenden a pesar, pelar, cortar, picar, mezclar (y a cortarse, quemarse, cuidarse), y utilizan los aparatos y utensilios de la cocina familiar siguiendo instrucciones y recetas adaptadas a su edad y capacidad de realización. Esta clase, que nos parece esencial para la vida práctica, contribuye ampliamente a la maduración de los alumnos.




Danza

Nada como el baile de salón satisface la necesidad de relacionarse social y afectivamente que experimentan los niños y jóvenes. Aprender una sucesión de movimientos coordinados adaptados a un tipo concreto de música, es una práctica muy antigua que el hombre ha utilizado para expresar y comunicar la alegría de vivir: ronda, vals, rumba, cha-cha-cha, bolero, salsa, samba, tango y muchos otros bailes son algunas de estas expresiones que los alumnos aprenden a dominar con soltura y naturalidad. La clase de baile puede conducir a los alumnos que se aficionen a afiliarse a la International Dance Sport Federation (IDSF) y participar en competencias internacionales.

Permítanos resolver sus inquietudes

Teléfono (502) 3332-0356

HAGA UNA CITA
Abrir chat